Para un buen brunch en San Isidro la receta es simple: llega entre las 9 y las 11 para evitar la cola, pide algo salado y algo dulce para compartir, y acompáñalo con un café de especialidad que esté a la altura. Aquí te contamos cómo aprovecharlo.
A qué hora ir
El punto dulce del brunch es media mañana: ya no es desayuno apurado ni almuerzo pesado. Si vienes fin de semana, llegar temprano te asegura mesa y calma; más tarde, el ambiente se llena y se pone lindo, pero esperas un poco.
Qué pedir
La gracia del brunch es poder acompañarlo. Un clásico salado (huevos, pan de masa madre, palta), algo dulce para el antojo y una bebida que amarre todo. Si quieres que el café brille, pídelo filtrado: limpio y aromático, va perfecto con comida. Sino, también puedes pedir un Latte, queda muy bien con el Tostón de Palta de Nítido.
El café hace la diferencia
Un brunch se recuerda por el conjunto, y ahí el café pesa. Trabajamos granos de especialidad peruano, así que tu taza acompaña la comida en vez de taparla. Ese es el detalle que convierte un brunch bueno en uno que quieres repetir.
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